
Hace tiempo atrás el archiconocidísimo Manfred “bombon” Reyes Villa, Prefecto del departamento de Cochabamba, desafió al Presidente Evo Morales a someterse a un referéndum revocatorio, no paso mucho y él mismo decidió no someterse al Referéndum Revocatorio de Mandato Popular, aprobado a insistencia del derechista PODEMOS.
Paradojas de la vida: PODEMOS es aliado político del “bombon”
En un acto de desesperación dijo “!Oh!, y ahora quién podrá defenderme”?, al mas puro estilo del Chapulín Colorado. Y apareció la Magistrada del Tribunal Constitucional Silvia Salame, diciendo “la chapulina Salame-ra” y saca un decreto de la legalidad falseada y manipulada, por todos los lados por donde se lo vea.
Y como ocurre –también-, en cada aparición del Chapulín Colorado, la chapulina Salame comete una torpeza que la tumba al suelo, esa torpeza tiene nombre, sello y membrete del más alto Órgano de control de garantías en Bolivia: El Tribunal Constitucional. No es poco lo que se juega en este asunto…
El hecho en si mismo, solo sería una anécdota más del Poder Judicial, lo que ocurre es constata de modo fehaciente, la dimensión política del Tribunal Constitucional, el Poder Judicial y el Consejo de la Judicatura en su conjunto.
Una dimensión política perversa, que ha puesto al Poder Judicial en calidad de guiñapo conservador, y ello es así porque históricamente fueron eso, una parte mas de la derecha solo que con rotulo de Poder Judicial.
La larga y heroica lucha de Pantaleón Dalence durante el siglo XIX por una verdadera independencia judicial quedó en el baúl de los recuerdos, escamoteada por elites abogadiles y bandera de quienes menos merecen reclamar independencia judicial siendo ellos mismos resultado de cuoteos y cuateos. [1]
El Poder Judicial y sus jueces, sumisos a sus patrocinadores y entregada al pasado, hieren la dignidad nacional y hieren más la conciencia del futuro.
Hoy más que nunca, el Poder Judicial tiene la obligación de mirarse en el espejo de la historia, su historia. Tiene la obligación de buscar los mecanismos para legitimarse –ganar confianza social-, ante el pueblo boliviano y no ante políticos corruptos y vende patrias.
Lo peor que puede pasar es que el pueblo decida tumbar al Poder Judicial y sus jueces, que bien merecido se lo tienen.
Antes que ello ocurra, el mismo Poder Judicial esta en la obligación de rendir cuentas a la historia y preparar su propio juicio, su propio veredicto y la ejecución de la sentencia dejarla al pueblo.
Así magistrados, ministros, jueces, abogados y fiscales tendrían la oportunidad de mirarse en el espejo y señalar el camino democrático de su refundación.
Así dejaríamos de tener chapulinadas como las de la Dra. Salame en la Bolivia del siglo XXI, que defendiendo el pasado y a sus actores paga la factura de su nombramiento. [2]
Hoy le toco ser abogada defensora del pasado que la hizo posible como magistrada, su defendidos son: “Tuto” Quiroga por el lado podemista; Manfred Reyes Villa, Mario Cossio, Rubén Costas, Ernesto Suárez y Leopoldo Fernández por el lado mediolunático; y Branco Marinkovic por el lado de los cívico-empresario-políticos.
Los bolivianos y bolivianas; indígenas y no indígenas; hombres y mujeres; niños, adolescentes, jóvenes y adultos; profesionales brillantes y honestos; empresarios emprendedores, tienen una razón más para inicial un juicio histórico a la colonialidad, donde el Poder Judicial es una de sus partes componentes.
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[*] Viceministerio de Justicia y Derechos Humanos
[1] Pantaleón Dalence había estudiado profundamente “El Federalista” de Madison, Jay y Hamilton, publicada en 1780, donde se defiende y con razones muy sólidas la elección popular de los jueces. En el caso Boliviano la propuesta emerge de la historia misma del Poder Judicial y que fue debatida en la mayoría constituyente y luego aprobada en grande detalle y revisión.
[2] El 3 de Octubre del 2003 días antes de que su padrino “Goni” Sánchez de Lozada fuera expulsado del país, fue nombrada magistrada del Tribunal Constitucional en un acto bochornoso, donde MNR. MIR, NFR y “Tuto” Quiroga sellaron un pacto político para constituir el ala suplente del Tribunal Constitucional, hoy en día esos partidos estan reciclados en PODEMOS.
Fuente: BolPress
Por: Idón Moisés Chivi Vargas